La casa de acogida Santa clara, recibe con AMOR y DIGNIDAD a niños y niñas infectados por el virus VIH contribuyendo a que la sociedad los acepte con respeto. Esta es parte de nuestra gestión de talleres de servicio, la cual se enfoca en promover Resiliencia a través del arte.
La Escuela Víctor Cuccuini de la comuna de Recoleta, se propone "Enseñar a pensar y enseñar a querer" a sus alumnos. Es parte de las escuelas en las cuales se desarrolla nuestra gestión en el presente año.
La Escuela Miravalle de la comuna de Peñalolén, se propone trabajar orientada en la inclusión de todos los niños y niñas basándose en la tolerancia y el respeto a la diversidad. Es desde hace más de 10 años, uno de los lugares donde nuestra gestión se desarrolla.
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Cristina Caviedes, más conocida como la tÃa Kitty es voluntaria de CreArte y ha querido relatar su experiencia en su tarea de monitorear y coordinar los Talleres ArtÃsticos en las escuelas de los niños.
Por Kity.
Nuestro dÃa como voluntarios parte el sábado muy temprano, como si fueramos a la Universidad o al trabajo. Lo que marca la diferencia, son las ganas que nos mueven a levantarnos. Tomamos nuestros materiales, o nuestro banano y nos vamos al colegio, a veces con sueño, con flojera o atrasados; pero llegamos con mucho ánimo. Â
Allà nos esperan niños sonmolientos, pero muy sonrientes y expectantes por lo que vendrá.
Los tÃos, empezamos el taller, algunos muy tÃmidos y temerosos de lo que pueda pasar, nos inundan dudas como, ¿ les gustará lo que preparamos?, ¿si se aburren, qué hacemos?, ¿si les caigo mal? o ¿si realmente no sirvo para esto?… Todo se vuelve una nebulosa de cosas maravillosas y nuevas que van pavimentando el camino.

Cuando nos damos cuenta que la mañana pasó sin contratiempos y que los niños no quieren salir a recreo, porque están muy entretenidos con la actividad, o cuando caminas por el patio a tropezones porque llevas niños a cuestas, te das cuenta que las dudas eran parte del pasado, y que todo lo que vendra será luz, esperanza y muchas pero muchas satisfacciones.
Los niños llegan tÃmidos, con muchos prejuicios sobre lo que le vamos a enseñar, e incredulos a su vez, porque no puede haber nada más entretenido que la televisión o los videosjuegos. Por lo mismo, los primeros sabados son difÃciles. Como tÃo tiene que ser parte del taller y en ocasiones terminamos haciendo nosotros solos las actividades. Pero, ponernos en su lugar de forma real y concreta, les ayuda para tomar confianza y comenzar a participar… sin darse cuenta comienzan a ser protagonista de cada actividad, poco a poco son los creadores del taller, ellos nos hacen patente sus gustos y nosotros los canalizamos.  Al final todos somos niños compartiendo el mismo amor por el arte, la literatura, el teatro, la danza, la música,el divertirse, reÃr y jugar.
Ya no hay rutina
Como tÃos, trabajamos generalmente en duplas o en trÃos, aunque se ha dado algunas veces, donde cinco personas trabajan en un mismo taller. En realidad la cantidad de tÃos es irrelevante, a la hora de querer ser un aporte; es impactante la forma en que todos estamos dispuestos a ceder para hacer felices a los niños. Por eso, nuestro dÃa de voluntario no termina los sábados, sino que continua cualquier dÃa de la semana con la reunión para planificar lo que vendrá, o simplemente para comentar lo que fue.
Los compañeros de taller y de escuela, por lo general, pasan a ser tus amigos, confidentes, hermanos y colegas. Es una conexión extraña, que sólo lo da el hecho de ser voluntario en CreArte.
Las razones por las cuales entramos son variadas, algunos fue para conocer personas, otros para probarse a sà mismos, otros para poder ser artistas, etc. Pero sin duda, el punto en común entre todos, es que queremos ser un aporte para la sociedad, y creemos firmemente que por medio de la educación se logran cambios sustanciales en los niños, ya que les mostramos un mundo que no conocÃan , o simplemente no se permitÃan ver.
El año pasa raudo frente a nuestros ojos. Cuando queremos seguir creando, nos damos cuenta que el año se acabó, que nuestros niños nos gritan que quieren seguir pintando, bailando, jugando, sus papás se quejan que se tienen que levantar los sábados muy temprano para irlos a dejar al colegio.
Todo se vuelve una fiesta de creación, colores e imaginación. Hay espacio para cada idea y sensación. Ya no se distingue muy bien quienes son los tÃos y los niños, ya que todos jugamos y creamos naturalmente.
Los cierres de talleres son fiestas que se preparan por escuela, cada cual quiere presentar lo mejor, todos se pintan y se disfrazan para la ocasión. La escuela se viste de colores, los globos, los dulces, la música y los juegos son los protagonistas. Todo debe estar preparado para mostrar lo bien que lo pasamos en el taller y lo mucho que hemos aprendido.
Finalmente, los niños se van con una sonrisa eterna, todos sucios, despeinados, pero llenos de sueños y esperanzas, porque en CreArte aprendieron que soñar es la esencia de ser niños. Sus madres nos besan y nos abrazan, se despiden con un ¡hasta el próximo año!, gracias por todo…

Tema(s): ¿Qué hacemos?